Acordar prioridades en familia
La tecnología se disfruta más cuando responde a valores compartidos. Proponer una conversación abierta sobre qué aporta calma, qué entretiene sin saturar y qué distrae de lo importante alinea expectativas. No se trata de prohibir, sino de decidir juntos. Con un par de decisiones claras —por ejemplo, no duplicar plataformas similares o privilegiar experiencias presenciales— la casa respira distinto. El acuerdo reduce discusiones, ilumina criterios para el futuro y protege el presupuesto común.